En el calendario encontramos, con bastante frecuencia, algĂºn dĂa
denominado DĂa del padre, de la madre, del maestro, del abuelo, del
empleado y cien mĂ¡s…
Y eso estĂ¡ muy bien, porque con ello pretendemos demostrar el amor que tenemos a esas personas y la admiraciĂ³n y el reconocimiento por sus servicios y sus funciones, ya en el Ă¡mbito del hogar, ya de la sociedad.
Pero, ¿has pensado alguna vez que hay Alguien al que debemos dedicar tambiĂ©n un dĂa? Nuestro Padre Dios.
Porque El tambiĂ©n tiene muchas, muchĂsimas razones para reclamar nuestra gratitud y nuestro amor.
Y si en el dĂa de la madre, del padre, etc.. .. les decimos a guisa de saludo:
“Te quiero, te amo”, ¿por quĂ© no decĂrselo tambiĂ©n al Señor con la misma sinceridad? ¿Quieres saber cuĂ¡l es el dĂa del Señor?
Es el domingo; no dejes de decirle cada domingo:
“Señor, te amo, porque eres mi Padre y me siento orgulloso de ser tu hijo”.
“Padre nuestro, que estĂ¡s en los cielos, santificado sea tu Nombre, venga a nosotros tu reino, hĂ¡gase tu voluntad asĂ en la tierra como en el cielo” (Mt, 6, 9-13).
Vamos a vivir en gracia, hasta terminar la vida!
Y eso estĂ¡ muy bien, porque con ello pretendemos demostrar el amor que tenemos a esas personas y la admiraciĂ³n y el reconocimiento por sus servicios y sus funciones, ya en el Ă¡mbito del hogar, ya de la sociedad.
Pero, ¿has pensado alguna vez que hay Alguien al que debemos dedicar tambiĂ©n un dĂa? Nuestro Padre Dios.
Porque El tambiĂ©n tiene muchas, muchĂsimas razones para reclamar nuestra gratitud y nuestro amor.
Y si en el dĂa de la madre, del padre, etc.. .. les decimos a guisa de saludo:
“Te quiero, te amo”, ¿por quĂ© no decĂrselo tambiĂ©n al Señor con la misma sinceridad? ¿Quieres saber cuĂ¡l es el dĂa del Señor?
Es el domingo; no dejes de decirle cada domingo:
“Señor, te amo, porque eres mi Padre y me siento orgulloso de ser tu hijo”.
“Padre nuestro, que estĂ¡s en los cielos, santificado sea tu Nombre, venga a nosotros tu reino, hĂ¡gase tu voluntad asĂ en la tierra como en el cielo” (Mt, 6, 9-13).
Vamos a vivir en gracia, hasta terminar la vida!

