¡Oye!

0:17

Por qué te confundes y te agitas por los problemas de la vida? Déjame el cuidado de tus cosas y todo te ira mejor. Cuando te abandonas en mi, todo se resuelve con tranquilidad, según mis designios. No te desesperes. No me dirijas una oración angustiada como si quisieras exigirme el cumplimiento de tus deseos. Cierra los ojos del alma y dime con calma: “Jesús, yo confío en Ti”.


Evita las preocupaciones que te afligen y los pensamientos negativos sobre lo que puede suceder más adelante. No estropees mis planes, queriendo imponerme tus ideas. Déjame ser Dios y actuar como sé hacerlo. Abandónate confiadam
ente en mí y deja en mis manos tu futuro. Dime frecuentemente: “Jesús, yo confío en Ti”. Lo que más daño te hace es tu razonamiento, tus propias ideas, y el querer resolver las cosas a tu manera.

Cuando me dices: “Jesús, yo confío en Ti” no seas como el paciente que le pide al médico que lo cure, pero le sugiere el modo de hacerlo. Déjate llevar en mis brazos, no tengas miedo. Yo te amo. Si crees que las cosas empeoran o se complican a pesar de tu oración, sigue confiando. Cierra los ojos del alma y confía. Continua diciéndome a toda hora: “Jesús, yo confío en Ti”.

Necesito las manos libres para obrar. No me ates con tus preocupaciones inútiles. Satanás quiere eso: agitarte, angustiarte, quitarte la paz. Confía solo en mí, abandónate en mí. Yo obro en proporción del abandono y la confianza que tienes en mí. Así que no te preocupes, deposita el mi todas tus angustias, todos tus problemas, tus dificultades y duerme tranquilo.

Dime siempre: “Jesús, yo confío en Ti” y veras como se va llenando tu vida de paz, tranquilidad, de amor y sosiego. Te lo prometo y te lo cumplo porque te amo. Tu amigo que nunca falla, Jesús

Autor desconocido

Tambien podria interesarte

0 comentarios

Popular Posts