Invitación a ser uno con Dios
0:00Los dominicanos hemos asistido a varios “fines del mundo”, las persecuciones y ejecuciones de los independentistas, lo sanguinario de la tiranía trujillista, las luchas de abril del 65 y para no seguir el detalle, todos los presagios de anuncio del fin del mundo que constituyen, por solo citar algunos: la violencia desatada en nuestras calles, que cuentan los ataques brutales a José Hernández, los ancianos del Evaristo Morales, Francina Hungría, y los feminicidios. Tan asustados nos tienen que hay voces levantadas para reivindicar la pena de muerte.
Cada etapa de la vida que nos confronta con situaciones difíciles, carentes de respuestas a los porqués tenemos que atravesar por los caminos de tal o cual experiencia se convierte en un final del mundo que nos transforma en algún aspecto de nuestras vidas. ¿Por qué la partida de un ser querido? ¿Por qué una relación rota? En fin, agregue usted las preguntas de su caso particular.
Sí, la “Revelación” de los finales, contenida en el libro con que hemos sido instruidos en la fe en este lado del mundo, nos habla de la gran catástrofe que nos espera, anunciándonos también el gran cambio de conciencia abarcador de pensamientos, sentimientos, valores, comportamientos y nuevas formas de expresar nuestra espiritualidad. La nueva espiritualidad nos hace recordar que no estamos separados de Dios, el poder creador infinito está permanentemente con nosotros, nos toca identificarlo y actuar desde ese punto. Desde la esencia de la sabiduría divina se nos convoca a vivir en niveles más altos de desapego, identificando certeramente lo que es importante para nosotros. Vinimos con las manos vacías y por más que cerremos el puño a la hora de la partida habrá alguien que lo abrirá para que no nos llevemos nada. Todos somos uno, por eso sentimos y sufrimos las tristezas de aquellos que no conocemos y con los que quizás nunca hablaremos.
Los avances de la tecnología, de la ciencia en general, no son los garantes de la transformación humana, nuestro verdadero cambio implica en acunar la evolución consciente de aquello en lo que nos queremos convertir. Marianne Williamson escribió: “Ö Es nuestra luz, no la oscuridad lo que más nos asusta. Nos preguntamos: ¿quién soy yo para ser brillante, precioso, talentoso y fabuloso? En realidad, ¿quién eres tu para no serlo?”. Vive tu propio final del mundo y emerge de allí con el poder de ser bendición para ti y para otros. ¿Te animas? Yo te acompaño.
Jocelyn Quezada

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