Navidad, la fiesta que reza y que canta,“MarĂa, por su parte, guardaba todas estas cosas y las meditaba en su corazĂ³n” (Le, 2, 19).
pueril y vetusta, bullanguera y santa,
pastoril y regia, magna y familiar,
que con ser litĂºrgica es toda de hogar.
Navidad nos trajo cordiales contentos
y el musgo pintado de los nacimientos
El mundo, hasta el mundo moderno y complejo
sonrĂe con una sonrisa de viejo,
y hay una dulzura cĂ¡lida que embarga
su gran alma frĂa, su gran alma amarga.
con el alborozo de la Navidad.
AsĂ es esta fiesta de paz y bondad,
de luz y alegrĂa, de infancia y cariño,
el mundo es un viejo que sonrĂe a un Niño.
Debemos tomar ejemplo de nuestra Madre SantĂsima: no se contentaba con ver las cosas; las meditaba. No nos contentemos nosotros con ver las cosas de esta Navidad, meditemos en la misericordia del Señor, que viene a salvarnos y en la forma como nosotros debemos colaborar en esa salvaciĂ³n.
Navidad es cualquier dĂa del año en que un hombre se acerca a otro hombre para llamarlo hermano y tratarlo como hermano.

