Un bĂºho, acostumbrado a alimentarse por la noche y dormir durante el dĂa, fue enormemente molestado por el ruido de un saltamontes y seriamente le suplicĂ³ que dejara de chillar. El saltamontes rechazĂ³ la peticiĂ³n, y chillĂ³ mĂ¡s alto, y a su vez mĂ¡s alto el bĂºho volvĂa a suplicarle. Cuando vio que no podĂa conseguir ninguna bondad y que sus palabras eran despreciadas, el bĂºho atacĂ³ al parlanchĂn con una estratagema.
--Ya que no puedo dormir,-- dijo, --debido a su canciĂ³n que, crĂ©ame, es dulce como la lira de Apolo, me complacerĂ© en la bebida de un nĂ©ctar que Pallas Ăºltimamente me dio. Si no le disgusta, venga conmigo y lo beberemos juntos.--
El saltamontes, quiĂ©n tenĂa sed, y complacido con la alabanza para su voz, con impaciencia aceptĂ³. El bĂºho lo esperĂ³ al frente de su hueco, lo agarrĂ³, y lo usĂ³ para su cena.
Ser intolerante solo conduce a ser rechazado y al fracaso.
--Ya que no puedo dormir,-- dijo, --debido a su canciĂ³n que, crĂ©ame, es dulce como la lira de Apolo, me complacerĂ© en la bebida de un nĂ©ctar que Pallas Ăºltimamente me dio. Si no le disgusta, venga conmigo y lo beberemos juntos.--
El saltamontes, quiĂ©n tenĂa sed, y complacido con la alabanza para su voz, con impaciencia aceptĂ³. El bĂºho lo esperĂ³ al frente de su hueco, lo agarrĂ³, y lo usĂ³ para su cena.
Ser intolerante solo conduce a ser rechazado y al fracaso.
--Voy sobre él, y me aseguraré que haya aprendido a quien ha atacado.--
En esto, el que habĂa luchado contra el ladrĂ³n respondiĂ³:
--Me gustarĂa que me hubieras ayudado en ese momento, aun si hubiera sido sĂ³lo con esas palabras, creyĂ©ndolas ser verdaderas, ya que yo fui el mĂ¡s valeroso. Pero ahora, guarda tu espada en su vaina y calla tu lengua igualmente inĂºtil, antes de que puedas engañar a otros que no te conocen. En efecto, yo, que he experimentado con que velocidad te escapas, sĂ© con buen derecho que ningĂºn honor puede ser colocado en tu valor."
Nunca hay que vanagloriarse de lo que no hemos hecho.
Algunas personas estĂ¡n tan cerca de nuestro corazĂ³n y son muy queridas. Algunas personas pueden traernos un rayo de sol con una sola sonrisa y hacernos sentir mejor porque saben escuchar y mostrarnos su cariño. Algunas personas pueden iluminar nuestro dĂa con una buena palabra. Pueden darnos esperanza cuando nuestro corazĂ³n claudica, son parte de nuestro ser y marcan una diferencia en nuestra vida.
Nos ofrecen el consuelo de saber que hay alguien que nos comprende y la satisfacciĂ³n de saber que podemos creer en algo. Son estas amistades tan especiales las que nos dan una sensaciĂ³n de amparo. Estas personas amigas tan especiales que atesoramos dentro de nuestro corazĂ³n y son parte de nuestra alma. Nos brindan palabras de sabidurĂa con su consejo y saben componer el corazĂ³n hecho añicos, sĂ³lo porque saben escuchar.
Son personas como tĂº igualmente merecedoras de admiraciĂ³n… Porque las personas amiga como tĂº son las que por siempre amamos de todo corazĂ³n.
Por: Shannon M. Lester
Nos ofrecen el consuelo de saber que hay alguien que nos comprende y la satisfacciĂ³n de saber que podemos creer en algo. Son estas amistades tan especiales las que nos dan una sensaciĂ³n de amparo. Estas personas amigas tan especiales que atesoramos dentro de nuestro corazĂ³n y son parte de nuestra alma. Nos brindan palabras de sabidurĂa con su consejo y saben componer el corazĂ³n hecho añicos, sĂ³lo porque saben escuchar.
Son personas como tĂº igualmente merecedoras de admiraciĂ³n… Porque las personas amiga como tĂº son las que por siempre amamos de todo corazĂ³n.
Por: Shannon M. Lester
“Llorar es hacer menos profundo el dolor” William Shakespeare
Los padres y madres del desierto, aquellos hombres y mujeres del cristianismo primitivo, que salieron al desierto para sumergirse en la oraciĂ³n, muchas veces oraban pidiendo el don de lĂ¡grimas. Las lĂ¡grimas pueden ser hermosos signos de puntuaciĂ³n en la maravillosa poesĂa que es la vida; Ayudan a dar significado e inflexiĂ³n a emociones diversas. No debemos avergonzarnos de llorar; mĂ¡s bien deberĂamos considerarlo u regalo.
Mantener apretados los labios, a fin de cuentas, o lograrĂ¡s mucho mĂ¡s que cansar los labios, mientras un buen llanto puede purificarnos y refrescarnos. Reflexiona sobre la Ăºltima vez que lloraste. Una vez que se secaron tus lĂ¡grimas, ¿CuĂ¡les fueron tus sentimientos?
¿Hay algo en tu vida ahora que pueda beneficiarse de ese mismo sentimiento, de esas mismas lĂ¡grimas? Querido Dios, si JesĂºs llorĂ³, tambiĂ©n yo puedo experimentar el poder de las lĂ¡grimas. Si son de tristeza, que las lĂ¡grimas llenen el pozo de dolor; si son de alegrĂa que las lĂ¡grimas sean como gotas en un mar de felicidad.
Del libro: EstĂmulos para Orar, En tiempos de dolor o enfermedad
Los padres y madres del desierto, aquellos hombres y mujeres del cristianismo primitivo, que salieron al desierto para sumergirse en la oraciĂ³n, muchas veces oraban pidiendo el don de lĂ¡grimas. Las lĂ¡grimas pueden ser hermosos signos de puntuaciĂ³n en la maravillosa poesĂa que es la vida; Ayudan a dar significado e inflexiĂ³n a emociones diversas. No debemos avergonzarnos de llorar; mĂ¡s bien deberĂamos considerarlo u regalo.
Mantener apretados los labios, a fin de cuentas, o lograrĂ¡s mucho mĂ¡s que cansar los labios, mientras un buen llanto puede purificarnos y refrescarnos. Reflexiona sobre la Ăºltima vez que lloraste. Una vez que se secaron tus lĂ¡grimas, ¿CuĂ¡les fueron tus sentimientos?
¿Hay algo en tu vida ahora que pueda beneficiarse de ese mismo sentimiento, de esas mismas lĂ¡grimas? Querido Dios, si JesĂºs llorĂ³, tambiĂ©n yo puedo experimentar el poder de las lĂ¡grimas. Si son de tristeza, que las lĂ¡grimas llenen el pozo de dolor; si son de alegrĂa que las lĂ¡grimas sean como gotas en un mar de felicidad.
Del libro: EstĂmulos para Orar, En tiempos de dolor o enfermedad
Un amigo es... alguien que escucha sin juzgar si estĂ¡s o no equivocado, si eres bueno o malo, y te ayuda a definir tus pensamientos y orientarte.
Cuando te crĂticas a ti mismo, un amigo te recuerda todo lo bueno que hay en ti y que quizĂ¡s has olvidado. Cuando compartes con un amigo, las decisiones son mĂ¡s fĂ¡ciles y los problemas pierden importancia.
Un amigo te da el precioso regalo del tiempo: tiempo para compartir, para analizar nuevas ideas y reflexionar sobre las viejas. No importa cuĂ¡nto tiempo pasen juntos, descubres en ti nuevas dimensiones gracias al nexo y al espejo de la amistad.
Al ver la felicidad que propicias en otros te sientes mĂ¡s satisfecho y aumentas tu capacidad de amar. Dondequiera que vayas en la vida, no importa la etapa o lugar que alcances, un amigo que ha penetrado tu alma nunca te abandonarĂ¡, guiĂ¡ndote con cariño, siguiĂ©ndote con fidelidad y caminado por siempre a tu lado.
Por: Sandra Sturtz Hauss
Un pastor que conducĂa a sus ovejas a un bosque, vio un roble de gran tamaño lleno de bellotas, y extendiendo su capa bajo las ramas, subiĂ³ al Ă¡rbol y moviendo sus ramas las bajĂ³. Las ovejas, comiĂ©ndose las bellotas, por descuido deshilacharon y rasgaron la capa. Cuando el pastor bajĂ³ y vio lo sucedido, les dijo,
--¡Oh ustedes, de las mĂ¡s desagradecidas criaturas! Proporcionan la lana para hacer la ropa para otros hombres, pero destruyen la ropa de quien las alimenta.--
Nunca debemos maltratar la mano que bondadosamente nos ayuda.
--¡Oh ustedes, de las mĂ¡s desagradecidas criaturas! Proporcionan la lana para hacer la ropa para otros hombres, pero destruyen la ropa de quien las alimenta.--
Nunca debemos maltratar la mano que bondadosamente nos ayuda.
Honremos siempre a nuestros progenitores.
Antes de ver y juzgar los defectos ajenos, primero veamos y juzguemos nuestros propios defectos.












